Jugador principiante de pickleball golpeando desde el fondo de la pista con la pala baja

Los 10 errores que comete todo el mundo al empezar en pickleball

Estos fallos los cometemos todos. No son de torpeza: son instintos que traes de otros deportes, o cosas que nadie te cuenta el primer día.

Van ordenados por lo que más te está costando en el marcador.

1. Quedarse en el fondo de la pista

El error: plantarte detrás de la línea de fondo y jugar desde ahí, como en tenis.

Por qué pierdes: en una pista de 13 metros, el que está en la red controla el punto. Desde el fondo solo puedes defender, y cualquier dejada bien puesta te obliga a correr hacia delante en desventaja.

La corrección: avanza hacia la línea de la cocina en cuanto la regla de los dos botes te lo permita. La posición por defecto en pickleball es pegado a la cocina, no en el fondo. Cuesta desaprenderlo, pero es lo que más rápido sube tu nivel.

2. Pegarle fuerte a todo

El error: intentar ganar el punto con potencia.

Por qué pierdes: la bola es de plástico ligero y la pista es corta. La potencia se va fuera o le llega cómoda al rival, que está en la red esperando.

La corrección: aprende la dejada. El golpe que gana partidos en pickleball es la bola blanda que cae en la cocina del rival y no le deja atacar. Es contraintuitivo y es todo el deporte.

3. Olvidar la regla de los dos botes

El error: volear la devolución del saque.

Por qué pasa: es puro instinto. Ves una bola cómoda y vas a por ella.

La corrección: los primeros partidos, dite en voz alta «dejo botar» después de sacar. Suena ridículo y funciona. Si te lías, tienes las reglas explicadas aquí.

4. Entrar en la cocina por inercia

El error: voleas desde fuera pero el impulso del golpe te mete un pie dentro.

Por qué pasa: vas hacia delante buscando la bola y no frenas a tiempo.

La corrección: golpea con el peso equilibrado, no cayendo hacia delante. Si tienes que estirarte mucho, es mejor dejar botar la bola que volear y cometer falta.

5. Jugar de perfil, como en tenis

El error: girar el cuerpo de lado para golpear.

Por qué pierdes: en la red el juego es tan rápido que no da tiempo a girar. Y de perfil tardas el doble en volver a la posición.

La corrección: en la cocina se juega de frente, con la pala arriba y delante del cuerpo, moviendo solo el antebrazo. Como un portero de hockey, no como un tenista.

6. Bajar la pala entre golpes

El error: dejar la pala colgando a la altura de la cadera mientras esperas.

Por qué pierdes: en la red tienes menos de un segundo para reaccionar. Si la pala está abajo, no llegas.

La corrección: pala arriba, a la altura del pecho, siempre. Es el hábito que más volea te va a ganar.

7. No comunicarte con tu compañero

El error: jugar en silencio y dejar que las bolas del centro caigan entre los dos.

La corrección: canta «mía» o «tuya» en voz alta, y también «fuera» cuando veas que la bola se va. En dobles, la bola del medio la coge por norma quien la tenga de derecha.

8. Moverse cada uno por su cuenta

El error: uno avanza a la red y el otro se queda atrás.

Por qué pierdes: dejáis un hueco enorme en diagonal que cualquiera aprovecha.

La corrección: la pareja se mueve como si estuviera unida por una cuerda de tres metros. Si uno avanza, el otro avanza. Si uno va a la banda, el otro se desplaza hacia el centro.

9. Jugar demasiado la primera semana

El error: engancharte y jugar cinco días seguidos.

Por qué pasa: el pickleball no te deja sin aire, así que no percibes la carga. Pero el volumen de gestos repetidos —flexiones en la cocina, apoyos laterales, impactos de pala— sí se acumula.

La corrección: dos o tres sesiones la primera quincena, con día de descanso entre medias. Y fíjate en cómo estás al día siguiente, no en cómo acabas el partido.

Cinco minutos de calentamiento antes ayudan más de lo que parece: aquí tienes una rutina de ocho minutos.

10. Dar por hecho que tu material vale

El error: presentarte con las zapatillas de correr.

Por qué importa: una zapatilla de running es alta y blanda porque está pensada para avanzar en línea recta. En un apoyo lateral fuerte se vuelca, y ahí aparecen los sustos de tobillo.

La corrección: si tienes zapatillas de pádel o de tenis de pista dura, ya vales. Si no, es la primera compra sensata. Lo desarrollamos en qué zapatillas necesitas para pickleball.

Y mira lo que llevan dentro: la plantilla de serie de casi cualquier zapatilla es una lámina de espuma de tres euros, y es la única pieza que toca tu pie durante todo el partido.

Cómo saber cuál de estos estás cometiendo tú

Casi nadie comete los diez. Estos tres síntomas te dicen cuál es el tuyo:

  • «Pierdo puntos aunque devuelvo todo». Estás demasiado atrás. Error 1.
  • «Mis bolas se van largas o me las matan en la red». Estás pegando demasiado fuerte. Error 2.
  • «Llego tarde a las bolas rápidas de la red». Tienes la pala baja. Error 6.

Corrige uno por sesión. Intentar arreglar tres a la vez no funciona: acabas pensando tanto que juegas peor que antes.

El error que no es de técnica: el tercer golpe

Si ya has resuelto los diez de arriba, el siguiente escalón es el tercer golpe del punto, y es donde se decide la mayoría de los partidos amateurs.

La secuencia es: sacas, te devuelven, y ese tercer golpe es el que tienes que jugar para poder subir a la red. Casi todo el mundo lo pega fuerte y plano, y se queda atrapado en el fondo.

La alternativa es una bola blanda que cae en la cocina rival. Les impide atacar y te da los dos segundos que necesitas para avanzar. Es el golpe más difícil del deporte y el que más te va a hacer subir de nivel.

Tres cosas que NO son errores aunque te lo parezcan

  • Jugar puntos largos. Cambiar diez bolas blandas antes de atacar no es indecisión, es la táctica correcta.
  • Que la pala haga ruido. Las palas de fibra suenan seco. Es normal.
  • No poder con gente mayor que tú. Es un deporte de colocación, no de físico. Un jugador de 60 años bien colocado le gana a uno de 25 corriendo, y pasa constantemente. Si te interesa el tema, lo desarrollamos aquí.

Un plan de cuatro semanas

  • Semana 1: solo posición. Avanzar a la red siempre que la regla lo permita.
  • Semana 2: pala arriba, de frente, sin girar el cuerpo.
  • Semana 3: dejadas. Nada de rematar; que todo caiga blando en la cocina.
  • Semana 4: el tercer golpe. Ahí ya estás jugando pickleball de verdad.

El resumen en una frase

Avanza a la red, pega más flojo de lo que te pide el cuerpo, y no juegues cinco días seguidos la primera semana.

Con eso solo ya vas a jugar mejor que la mayoría de los que empiezan.

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